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Historia

Parroquia San Juan Veintitres

 

Hace unos 35 años, Monseñor Roberto Palacino, como párroco de la parroquia San Tarsicio comienza a gestar la idea de construir una capilla para acoger a la comunidad del barrio Lisboa. Años más tarde, el Padre Josué Hernando González toma la decisión de edificar la obra con licencia de construcción No. 011-0291 de la Alcaldía de Usaquén, aprobada por la Curaduría Urbana No.1. La capilla abre sus puertas a principios de los años 90 con el apoyo de la Defensa Civil y la Junta de Acción Comunal del barrio, que a su vez presta el servicio de televisión por suscripción a los vecinos desde varias antenas parabólicas que forman parte del paisaje del parque.

 

Desde entonces la personalidad de la comunidad de Lisboa comienza a formarse. Aunque pertenece a la Parroquia de San Tarsicio, se desarrolla con una identidad diferente al crecer en la fe y en el aumento del número de fieles.

 

Avanzan los años bajo la guía de los Párrocos de San Tarsicio, sacerdotes, diáconos y seminaristas que dejan huella y un gran legado de  identidad, propia de la comunidad.

 

Hace diez años la Arquidiócesis de Bogotá que está a cargo del Cardenal Rubén Salazar, decide que esta comunidad del barrio Lisboa inicie su propio camino sacramental, deje de formar parte de la parroquia San Tarsicio y se constituya como una nueva Parroquia al firmar el Decreto Arzobispal 572 del 26 de septiembre de 2013. Desde entonces, se inicia una nueva etapa de la historia, ya no como Capilla de Lisboa sino como Parroquia Juan XXIII. Meses después, cuando el Papa Bueno Juan XXIII es canonizado y elevado a los altares, la parroquia cambia su nombre de Juan XXIII por el de San Juan XXIII.

 

Queda atrás la convivencia con la Junta de Acción Comunal y las antenas parabólicas. Sin ser ya parte de San Tarcisio se nombra el primer párroco, el Pbro. Rafael Rodríguez, quien asume el reto de organizar la comunidad, abrir el despacho parroquial y comenzar a prestar los servicios de apoyo espiritual, celebración de los sacramentos y demás asuntos relacionados con el funcionamiento de la Parroquia. 

 

Casi un año después es nombrado un nuevo párroco, el Pbro. Jhonier de Jesús Montoya Castaño, sacerdote joven quién con una gran energía y pasión, impulsa y, afianza de manera profunda la identidad propia de la Parroquia. Se consolidan los primeros grupos parroquiales de acuerdo al Plan de Evangelización de la Arquidiócesis de Bogotá. 

 

A finales del 2018 el actual párroco, el Pbro. Nelson Humberto Torres González, quien continúa la labor hecha por los párrocos anteriores.

 

Se logra reconstruir la casa parroquial para atención pastoral de los diferentes grupos, la vivienda sacerdotal y el oratorio, gracias a la generosidad y apoyo de todos los feligreses.

 

Han sido muchos los momentos de visitas pastorales de varios obispos, vicarios episcopales, la Santísima Virgen María de Nuestra Señora de Fátima y una adquisición de la reliquia de Juan XXIII. El templo se ha remodelado una y otra vez gracias a la providencia de Dios y a la comunidad de Lisboa.

 

Es de destacar la generosidad de la comunidad al apoyar otras parroquias en estado de pobreza con ayudas alimentarias y en cada navidad con los regalos para los niños de menos recursos. La presencia a la veintena de hogares geriátricos localizados en Lisboa al llevarles alegría y la sagrada comunión todas las semanas es propio del trabajo pastoral y ministerial.

 

A pesar del esfuerzo evangelizador, son muchas las personas que no asisten al templo ni participan de los sacramentos. Tampoco practican la fe. Ahí está el desafío en el futuro próximo, para que la mayoría de los residentes se acerquen a la iglesia católica, se conviertan al evangelio e inicien o retomen el camino de fe que los conduzca al encuentro de Dios Padre con la guía del Espíritu Santo y en compañía de la Santísima Virgen.

 

El patrono San Juan XXIII acompaña e intercede por los feligreses de la comunidad de Lisboa para lograr la misión evangelizadora solidaria